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Para bajar de peso y aligerar la vida: la dieta prehispánica del nopal

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Estudios recientes sitúan al nopal como uno de los mejores alicientes para paliar la obesidad y la diabetes.

En una nota anterior apuntábamos cómo la mezcla de maíz y frijol generan un mix proteínico formidable que ha acompañado a los mexicanos por milenios. De hecho, gracias a este, millones han sobrevivido en tiempos de crisis; la triada por excelencia en tiempos prehispánicos eran la calabaza, el maíz y el frijol.

También, investigadores como Mario Enrique Rodríguez García del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han estado  en los últimos años promoviendo el valor nutricional del mix de nopal y maíz.

La tortilla es una cosa milagrosa y muy importante en la dieta de los mexicanos; yo digo que es la vaca mexicana, pues no se puede explicar de otra manera.

Rodríguez argumenta que solo con tortilla y nopal se mantenían sanos hasta 250 mil habitantes en Tenochtitlán. Si se consumen de 200 a 400 gramos de tortilla, se tiene garantizado al menos el 50 por ciento del calcio que se necesita en un día.

Un nuevo estudio del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” asimismo descubrió que el nopal puede ser categorizado como probiótico: este produce cambios en la composición de la flora intestinal, lo que a su vez lo convierte en un aliciente para combatir la obesidad y la diabetes.

El nopal mejora también la respuesta del sistema inmunológico, del cerebro, del sistema gastrointestinal, reduce la obesidad y evita el incremento de la glucosa en sangre.

La misma investigación, al aplicar una dieta de nopal en ratas, encontró que estas disminuyeron su intolerancia a la glucosa y revirtieron su inflexibilidad metabólica debido a los cambios en su flora intestinal. Ello se traduce en una disminución de la grasa al interior del músculo que, cuando aumenta, suele acecentar la resistencia a la insulina o provocar obesidad.

Así, el nopal revierte las condiciones metabólicas que provoca la obesidad. Curiosamente, con el avance de estudios sobre la dieta básica prehispánica, se está comprobando que en realidad los mexicanos tenían a la mano una de las dietas más sofisticadas y completas a las que la sociedad actual aspira: hay qué volver a ver la triada por excelencia: calabazamaíz y frijol y sus compañeros inseparables como el chile y el nopal.

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